Consideraciones humanas sobre cuestiones inútiles, innecesarias e imperfectas de la profesión atea. Compartir lo efímero, testimoniar lo disoluto, aullar ante el silencio. Aulla! Aulla!

12/21/2005

APROXIMACIÓN I


La escritura como expresión antecede y se antepone a la literatura como estilo. No obstante, en su exterioridad, ambas acciones vacían el cuerpo calloso de ese charlatán que se encubre tras las voces que otras sombras proyectan entre sí, manifestando acaso una posibilidad, en ese dramatismo del anhelo materializado en representación que pacientemente susurra.

Sin objeto definido el deseo ya no tiene compañía proposicional, es por tanto deseo desprendido que únicamente pervive sonámbulo, sin concreción: eco de aullido en la caverna.
La moneda, ese dispendio del trueque del caníbal moderno, suple irracionalmente a su objeto, siendo posibilidad caudal que atempera zozobra, pero que ayuda a mantener artificialmente las constantes vitales, sustituyendo la experiencia activa por un dispendio quimérico de quietud, un hábito echo costumbre; deseo de ser por el de poseer, proyectado en imágenes sin cuerpo, acaso similitudes, imitaciones. Sus dominios, entonces, se abastecen por actitudes de incertidumbre y sumisión que aproximan los límites de la necesidad al delirio por un ansia exorbitante de acumulación.

12/01/2005

PENSAMIENTOS INÚTILES




Consideraciones sobre un pensamiento inútil:
  • Un pensamiento inútil no se pone condición.
  • Un pensamiento inútil procura expresar la profundidad de lo superfluo o viceversa.
  • Un pensamiento inútil es aquél que se agota en su formulación.
  • Un pensamiento inútil es un pensamiento clásico: siempre nos interroga.
  • Un pensamiento inútil fallece por expresivo.
  • Un pensamiento inútil no se menosprecia de ser incomprendido.
  • Un pensamiento inútil aborda la realidad contando con lo fantasmático.
  • Un pensamiento inútil tiende al olvido antes de pronunciarse.
  • Un pensamiento inútil no sentencia, no cuestiona, ni siquiera injuria, simplemente se considera ante todo inútil.
  • Un pensamiento inútil nace de un profundo sentimiento de inutilidad.
  • Un pensamiento inútil debe ser inabordable desde cualquier utilidad para el pensamiento.
  • Un pensamiento inútil toma prestado, para doblarlo a su antojo, el único don que en apariencia le pertenece: el tiempo (BONIFACIO)