Consideraciones humanas sobre cuestiones inútiles, innecesarias e imperfectas de la profesión atea. Compartir lo efímero, testimoniar lo disoluto, aullar ante el silencio. Aulla! Aulla!

6/05/2006

ZÉJEL

Cómo puedo yo vivir
Si el remedio tras el que ando
No tiene cómo ni cuando.

El cómo no puede aquello
Cuando no se ha de esperar.
Más hay siempre a mi pesar
Cómo y cuándo padecedlo.
Cómo podré sostenedlo
Si el remedio tras el que ando
No tiene ni cómo ni cuando.

No hay ya quien veis vivir
No soy yo
Sombra soy de quien murió.

6/02/2006

UN SOPLO LEVE DE BRISA

… "uno no puede esperar nada" quizá sea un pensamiento carminativo, pues nos aprestamos atentos hacia el eco o la sombra en busca de una dimensión.

Es la posibilidad de expresión la que nos permite materializar aquello que somos y que estamos buscando, denodadamente. Confío en esa capacidad, en el "ACTO" o el "GESTO", que nos permita constatar en un intersticio sutil el instante a través del cruce de una mirada.

Anhelo encontrar en otro el reflejo de una luz que aún no he descubierto, por eso confío en que pasemos de la sociedad de la "información" y de la soberbia del conocimiento, a la intuición del instante por el que se descubre un sentimiento o una emoción.

No confío en pintores sino en los que representan, ni en poetas sino en los que dicen o se expresan, ni en músicos sino en los que vibran, ni en adivinos o profetas sino en los que sueñan.

Quizá haya otra oportunidad para que podamos esquivar el onanismo pasivo productivo del que consume, y ser inútilmente activos, y devolver a la vida la materia que nos conforma transformada en sustancia dúctil que se sienta armónica.

Si, momento es de un intercambio imposible, en donde el objeto no sea mercancía, en donde el sujeto no se torne protagonista, en donde la historia no sea una crónica, cuando se tome conciencia de una respiración compartida y un soplo leve de brisa…

6/01/2006

COMPOSICIÓN SOBRE "UN HOMBRE APROXIMATIVO" de TRISTAN TZARA

Moscas claras primas de las aguas sentadas bajo el sol
Tantas voluntades nadan en la amarga densidad
El agua del río ha lavado tanto su lecho
Las campanas suenan sin razón y nosotros también
Encerremos en los pañuelos los minutos que nos separan

Hombre aproximativo

Mapamundi tachado de cieno de lepra y sangre
Donde el orgullo insaciable no sabe enfriarse
Pasar el tiempo y que la muerte te sorprenda sin demasiado apuro
Bebo el agrio terror de algo que no comprenderé jamás
Donde gentes disimulan domésticos desvelos
(a pesar del grito espeso del animal condenado a muerte)
(a pesar de la indecible plenitud que nos rodea de imposible)
En el vacío vértigo que la muerte deja escapar de su órbita

Semilla de mirada

Cautiva está la razón de una fábula de discordia
Enclaustrada en el elogio de su oculto remedio
De tus ojos a los míos la palabra es breve
Sueño voluminoso de árboles cansados
que cierran sobre ti los dedos de humildes obsesiones

Cargado de sinónimos

Perdido en el interior de mi mismo perdido
Donde nadie se aventura salvo olvido
Mientras que la hierba rala se hiela a ras de suelo
Por qué te mueves bajo ese signo
Hasta el umbral espeso
Hasta las hojas secas que pierden la razón en ruta

En la crueldad
Tanto teme el hombre

Hacia los pastos celestes de las palabras
Hacia los pastos celestes de la noche
En nosotros ríe el abismo
Sondea el alfabeto las razones de nuestro silencio
Nulidad y embrutecimiento desgranan con sólida mano árboles en el precipicio
y circular vive la soledad agazapada en el fondo de la grieta
Y allí donde el tronco se endereza en garabato de puñal
se pudren las almas oscuras que no pueden ver
levantándose hacia la eterna incandescencia

Hombre aproximativo

Ese es el cementerio del pueblo saqueado
Una sombra corta la muerte
Noche imantada conspira
Demasiados préstamos de libertad
Molinos de viento molinos de tormento
Estas eran nuestras razones en barbecho
ante el robusto advenimiento del fuego